María Cristina Arellano 1994 – 1995 – Fundación Reina de Quito

María Cristina Arellano 1994 – 1995

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Ser Reina de Quito fue un regalo dulce que la vida me brindó. Ser Reina te da acceso inmediato a la gente quiteña; todos te consideran enseguida como alguien familiar. Esta energía humana me permitió extender mi visión y entender que cada uno tenemos una responsabilidad social.

Representar a Quito también me ayudó a conocer más a nuestra ciudad, apreciar su historia y sus tradiciones. Esta relación cercana hizo que desarrolle un amor por Quito que se mantiene vivo por siempre.

Mi año de reinado comenzó con un fabuloso agasajo navideño en donde participó la Señorita Patronato – Sofía Arteta quien después pasó a ser Reina en el mes de mayo luego de mi renuncia. Tuvimos la oportunidad de repartir más de 10,000 fundas de caramelos no solo en el área de Quito, sino en el noroccidente de la provincia de Pichincha. Esta experiencia me permitió conocer una realidad ecuatoriana conmovedora en la cual la alegría y la tristeza se mezclan, y en donde pese a las grandes diferencias económicas, nos une nuestra humanidad.

Durante mi reinado continuamos con la construcción del edificio, donde funciona el Centro Aprendiendo a Vivir, hasta terminar la obra gris. También continuamos con los apoyos médicos a personas de escasos recursos. Además, participaba en repartos nocturnos de comida alrededor de Quito.

Haber sido Reina de Quito fue una gran influencia en mi vida. He pasado los últimos doce años haciendo investigación económica en los Estados Unidos. He hecho mi investigación en dos universidades americanas, Duke University y University of Minnesota, y ahora trabajo en la Reserva Federal de los Estados Unidos. La realidad social ecuatoriana que conocí durante mi reinado es una razón importante por la cual me dedico a hacer investigación. Haber visto de cerca las necesidades económicas de las personas me da perspectiva cuando trabajo en modelos abstractos que tratan de entender las dificultades de las economías emergentes como la del Ecuador.