María Caridad del Castillo

Reina de Quito

2009 -2010

Mi experiencia inolvidable, la mejor de mi vida, fue el regalo más hermoso que me dio la corona de Reina de Quito, envuelto con mucho cariño, para que yo lo aprecie y lo devuelva con todo mi amor. ¡Qué más podía pedir! Tuve la suerte de crecer y tenerle a Quito de mi lado y estar segura de que nos íbamos a cuidar mutuamente. Los quiteños no dejan de seguirte los pasos; y en cada uno de los que has dado o que vas a dar, ellos están ahí cuidándote, protegiéndote, dándote las las fuerzas para que sigas adelante y que no dejes de trabajar. 

El reinado me dio la oportunidad de abrir los ojos a las diferentes realidades que se viven en nuestra ciudad. Pude conocer Quito de una manera única, como nunca pensé que la podía conocer, a fondo, sin secretos. Se convirtió en mi vida y sigue siendo así. Yo creo que como quiteños siempre queremos luchar por tener una ciudad mejor y el ser Reina me ayudó a eso. A trabajar por mi ciudad, un  trabajo que no tenía horarios, el mejor trabajo de toda mi vida. No me cansaré de decir jamás que el reinado para mí no fue más que el inicio de un compromiso de por vida con mi ciudad y la Fundación Reina de Quito.

Después de ser Reina de Quito mis sueños han cambiado, y ahora quiero brindarles un mejor futuro a todas esas personas que más nos necesitan. Continuar luchando para darles felicidad y oportunidades. Construir junto a ellos caminos de esperanza, donde ellos sean protagonistas de sus propias vidas.

A pesar de que el trabajo que realicé fue, gracias a Dios, amplio, un año nunca es suficiente para ayudar a los demás, por suerte contamos con la Fundación Reina de Quito, donde podemos seguir trabajando por la ciudad. Cada uno de los proyectos que realicé lo hice con corazón y el apoyo de muchísima gente. Tuve la oportunidad de agasajar a cinco mil niños alrededor de la ciudad. Hice fuertes lazos con el Hospital Baca Ortiz, donde fortalecimos el área de cardiología y pudimos operar a 12 niños del Centro Infantil Aprendiendo a Vivir. Operaciones a las que yo pude ingresar y observar con el profesionalismo que trabajan cada uno de los doctores de tan prestigioso Hospital.

En el Día del Niño pudimos festejar a ciento cincuenta niños del Centro Infantil Aprendiendo a Vivir y a cien niños en Solca. Participé en conjunto con la Policía Nacional y Corazones Azules ayudando a nuestros hermanos del Tena, por la trágica inundación. Colocamos la primera piedra del nuevo edificio de la Fundación Reina de Quito. Contamos con el auspicio de Pfizer y pudimos lograr la vacunación contra el neumococo para nuestros pequeños del Centro Infantil Aprendiendo a Vivir. Gracias a la ayuda del  Vicepresidente de la Republica, Lcdo. Lenin Moreno, pudimos donar sillas de ruedas a niños con diferentes discapacidades, como también que la Directora Técnica del Centro pueda viajar a España a un Congreso Internacional de Síndrome de Down. Firmamos un convenio de becas con la Universidad San francisco de Quito, para que diez para jóvenes de escasos recursos económicos puedan estudiar en la Universidad. Fui parte activa de “La Hora del Planeta”, acto en el cual se apagan las luces en todo el mundo por el transcurso de una hora en beneficio del medio ambiente para concienciar a los gobiernos del mundo para buscar una solución sobre el calentamiento global.

Participé en la Campaña de Corazones Azules donde se busca la participación de la sociedad para evitar más muertes en las vías. Así mismo, en conjunto con Corazones Azules y la Policía Antinarcóticos iniciamos la campaña contra las drogas, en la cual todo el país se unió. Tuvimos el Lanzamiento de la campaña Soy Quito a través de la cual  busqué revivir los valores de nuestra ciudadanía. Y formé parte de la campaña “Tócate” liderada por Poly Ugarte, que lucha contra el Cáncer de Seno.

No puedo dejar a un lado todos los eventos que la Fundación Reina de Quito realiza año tras año. Realizamos el tan conocido Te juego en el hotel Marriot donde hubo la concurrencia de 400 personas y los fondos recaudados son utilizados en las operaciones y demás ayudas en salud en el Centro Infantil Aprendiendo a Vivir.

Iniciamos con un nuevo evento, la Cena de la Rosa, encuentro gastronómico al que asistieron alrededor de cuatrocientos cincuenta comensales, donde tuvimos la oportunidad de degustar la mejor comida que la ciudad nos ofrece. Dimos continuidad a la Guagua Linda, donde se prepara la colada morada más grande del país, junto con las panaderías de la ciudad, que participaron con sus mejores ejemplares de guaguas de pan para ganar tan prestigioso premio; el Desfile Contrastes, donde exponemos a los mejores talentos nacionales del diseño de modas. Y durante mi año como Reina se elaboró un nuevo producto, se trató de un combo navideño que contenía una novena ilustrada con cancionero,  6 tarjetas navideñas, 24 adhesivos de y para y un CD de villancicos. Pero como lo vuelvo a repetir, un año queda corto para todo el trabajo que una como Reina de Quito quisiera hacer.

Como lo dije antes, las ex Reinas tenemos la suerte de contar con una segunda casa, la Fundación Reina de Quito. Estar presente en la Fundación es algo maravilloso, somos una familia muy unida y todas tenemos un mismo objetivo, la ayuda a los demás. Ahí es donde están mis mejores amigas, mis confidentes, mi apoyo constante. Cada una de las ex Reinas tiene alguna responsabilidad y puedes sentir como eres parte activa de este maravilloso organismo. Tengo la suerte de formar parte de esta bendición. Y estoy segura que como yo, el resto de las ex Reinas haremos lo posible para mantener a la Fundación Reina de Quito viva. Porque Quito nos necesita, porque cientos de personas creen en el trabajo que realizamos. Sin ellos, nosotros no existiríamos. Por eso y mucho más ¡GRACIAS QUITO!

Iñaquito N37-265 y Villalengua, Quito - Ecuador

 frq@puntonet.com+(593)-2-246-8820

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